La segunda mitad del siglo XX vista y retratada por Miserachs


“Xavier Miserachs. Epílogo imprevisto”

Xavier Miserachs. Epílogo imprevisto es el título de la exposición antológica que La Pedrera de Barcelona dedica a la obra de este fotógrafo hasta el 15 de julio. La exposición, que cuenta con una cuidada selección de 150 fotografías escogidas de entre los más de 60.000 negativos del fondo fotográfico que la familia del fotógrafo depositó en el MACBA en el año 2011, realiza un recorrido por el trabajo y la figura de este fotógrafo catalán después de más de veinticinco años de la última retrospectiva realizada, pasando tanto por las fotografías más conocidas, como las de la serie del mercado de “El Born”, “El piropo” o el retrato de Teresa Gimpera, como por otras no vistas nunca por el gran público.

Encontramos tanto las fotos de aficionado como las del profesional, pasando de las imágenes en blanco y negro al color, de la experimentación al trabajo por encargo o del periodismo a la fotografía editorial y publicitaria. El trabajo más conocido de Miserachs ha sido sin duda en blanco y negro. El color llegaría a finales de los años 60, cuando amplió su actividad con la fotografía en color en la publicidad, el reportaje y la fotografía editorial. Barcelona es la protagonista de gran parte de la obra expuesta. Son imágenes que interpretan la ciudad desde diferentes prismas, como en los encargos del alcalde Pasqual Maragall en los años 80 para la Corporación Metropolitana hasta la ciudad en color de “Els barcelonins” (1988), pasando, cómo no, por la celebrada “Barcelona en blanco y negro”.
La exposición incluye también la serie “Costa Brava Show”, los retratos que Xavier Miserachs hizo de Josep Pla o Salvador Dalí y otro tema recurrente en su obra: la mujer. La representa a partir del ideal de la mujer europea que descubrió de adolescente en las estudiantes francesas de la Costa Brava, en las mujeres trabajadoras que se encontró en las calles de la Primavera de Praga, en las luchadoras de la manifestaciones del París del 68 o en las mujeres liberadas y seguras de ellas mismas de la londinense Carnaby Street de aquellos tiempos.
La muestra se cierra con la obra creada en los años 80 y 90. En ese período se dedica fundamentalmente a la fotografía editorial con encargos que le permitieron viajar a lugares como Leningrado, Guinea Conakry, Bangkok, Nueva York, Senegal, Portugal, Camerún, Huelva, Tokio, México, Navarra, Valencia, Asturias o las Barcelonas de Brasil y Ecuador.
Xavier Miserachs (Barcelona, 1937-98) es uno de los fotógrafos catalanes de referencia de la segunda mitad del siglo XX, uno de los principales renovadores de la fotografía documental tras la guerra civil. Sus reportajes tienen la fuerza de ensayos críticos cercanos a la autobiografía. La creatividad y la innovación fueron dos características de la obra del fotógrafo, en unos años de fuerte censura y precariedad. Según Laura Terré, comisaria de la muestra, una de las diferencias significativas de Miserachs con los fotógrafos de su generación es su versatilidad y su talento de “fotógrafo-escritor”, que volcó por escrito gran parte de su pensamiento y comportamiento fotográfico. La capacidad de captar el instante, la luz ambiente, la acción y el movimiento con un zoom corto también son rasgos significativos del trabajo en blanco y negro de Miserachs, según la comisaria, que ha destacado el rigor de los planos, el nivel de detalles y el uso de teleobjetivos en las de color. La muestra quiere dar una visión de conjunto de su obra, tanto en blanco y negro como en color, ha resaltado también la comisaria, que ha dicho haber seguido la “huella Miserachs”: sus intereses más íntimos, los reportajes y los retratos ligados a la historia de la segunda mitad del siglo XX.

El visitante de la exposición experimentará un paseo tanto por el global de la trayectoria de Miserachs como por la segunda mitad del siglo XX a través de su mirada, una mirada que era como un guiño al futuro espectador de la fotografía.