Picasso-Picabia


La pintura en cuestión

La Fundación Mapfre unirá por primera vez a Pablo Picasso y a Francis Picabia a partir del 11 de octubre y hasta el 13 de enero de 2019 en Barcelona en la Casa Garriga Nogués. La exposición tiene como objetivo mostrar los múltiples elementos que les unen, a pesar de sus diferencias formales, según ha explicado el director del Área de Cultura de la fundación, Pablo Jiménez Burillo, quien también ha remarcado los acercamientos de ambos a la corriente del otro (Picabia con el cubismo y Picasso con el dadá) y el paso de ambos por Barcelona. Anteriormente sólo se había podido ver a los dos artistas juntos en la película Esencia de verbena, dirigida por Ernesto Giménez Caballero y mostrada al gran público en 1930.

La muestra arranca con la aparición del cubismo, hacia 1910, pasando por el dadaísmo en 1915, los años 1925-1928, que es cuando ambos artistas comparten el gusto por lo que hemos querido denominar “clasicismo monstruoso” y finaliza con una selección de sus últimos lienzos. Está compuesta por más de 150 piezas y documentos de archivo: pinturas, artes gráficas, revistas, cartas y fotografías. “El final de Picabia es muy poético con manchas de color, mientras que en Picasso la figura es muy presente”, ha comentado Pablo Jiménez Burillo, que ha explicado también que cuando el artista francés vino por primera vez a exponer a Barcelona, lo hizo en la Galería Dalmau sin un gran éxito, obteniendo gran éxito cuando regresó en los años 20.

Según el comunicado de la fundación, Picasso buscaba ser un gran artista universal, mientras que Picabia quería acabar con la idea del arte tal como se concebía en la época, estando relacionado con la parte de las vanguardias más radical. En 1920 hay dos obras, una de Picabia y otra de Picasso, que poseen el mismo carácter subversivo.

Picasso y Picabia: el cubismo más puro y matemático y el movimiento irreverente y sinsentido dadaísta.